Si tu problema es celulitis con piel de naranja y flacidez ligera, maderoterapia; si es grasa localizada con buen tono de piel, cavitación. No son técnicas rivales: atacan cosas distintas y se pueden combinar.

¿Qué hace exactamente cada técnica?

La maderoterapia es un masaje manual con instrumentos de madera que rompe el nódulo de celulitis y moviliza líquido; la cavitación usa ultrasonidos de baja frecuencia para romper la membrana del adipocito.

La diferencia práctica está en el objetivo. La maderoterapia mejora el aspecto de la piel: el hoyuelo marca menos, la zona se ve más lisa y el contorno baja porque se elimina retención. La cavitación no mejora la textura de la piel; reduce volumen de grasa en una zona concreta, y si hay flacidez de base puede incluso hacerla más evidente.

Por eso preguntamos siempre lo mismo antes de recomendar: qué te molesta cuando te miras. Si la respuesta es "la piel", maderoterapia. Si es "este bulto de aquí", cavitación. Y si es "las dos cosas", hablamos de combinar.

Comparativa: precios, sesiones y sensaciones

La maderoterapia es más barata por sesión y más versátil; la cavitación es más específica y necesita mejor punto de partida de piel.

Datos orientativos del mercado madrileño, agosto de 2026
CriterioMaderoterapiaCavitación
Sobre qué actúaNódulo de celulitis, retención, tonoGrasa localizada
Precio por sesión35 – 45 €50 – 70 €
Sesiones habituales6 – 106 – 8
Frecuencia2 por semana al principio1 por semana como máximo
SensaciónPresión firme y calorZumbido en el oído, sin dolor
Mejora la textura de la pielNo
Contraindicaciones claveVarices marcadas, trombosis, embarazoEmbarazo, problemas hepáticos o renales, marcapasos

Un detalle que casi nunca se cuenta: la cavitación exige hidratación abundante y actividad física después de la sesión para que el organismo metabolice la grasa liberada. Si no vas a hacer eso, el rendimiento baja mucho y el dinero se va.

¿Se pueden combinar?

Sí, alternando técnicas en semanas distintas y cerrando siempre con drenaje o presoterapia.

El esquema que mejor nos ha funcionado en casos con celulitis y grasa localizada a la vez es empezar con tres o cuatro sesiones de maderoterapia para mejorar la calidad del tejido y el drenaje, y solo entonces introducir cavitación una vez por semana. Hacerlo al revés suele dar resultados peores: trabajar con ultrasonidos sobre un tejido congestionado y con mala circulación rinde menos.

Lo que no hacemos nunca es meter las dos técnicas en la misma sesión y cobrarlas como paquete premium. No hay ninguna ventaja técnica en eso, solo un ticket más alto.

¿Qué resultados son realistas?

Entre dos y cuatro centímetros de cintura en un tratamiento completo de maderoterapia bien seguido, y una reducción visible de volumen en la zona tratada con cavitación. Ninguna de las dos adelgaza ni sustituye a cambiar hábitos.

Desconfía de cualquier centro que te prometa diez centímetros en un mes o que te venda un bono de veinte sesiones en la primera visita sin haber medido nada. En nuestro caso, medimos antes de empezar y volvemos a medir en la cuarta sesión: si el número no se mueve, cambiamos el protocolo o paramos. Puedes leer el protocolo completo en cómo medimos los resultados y el detalle técnico en la página de maderoterapia.

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